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lunes, 2 de febrero de 2009

Arriesgado juego para reencontrarse con la victoria


VALENCIA CF 3-2 ALMERÍA

El Valencia volvió a ganar un partido liguero después de las decepciones de semanas anteriores con un gol de Joaquín y un doblete de Villa. La inseguridad fue la protagonista hasta el pitido final debido a la incapacidad de los valencianistas para atar los tres puntos. El equipo fue de más a menos hasta acabar con el agua al cuello en el descuento y salvar la victoria en el último instante gracias a César.

El Almería, del recién llegado Hugo Sánchez a su banquillo, pudo haber prolongado la mala racha del Valencia con las pérdidas de balón de los valencianistas en el centro del campo. Negredo vio puerta con dos tantos que metieron a los almerienses en el partido y descolocaron al Valencia desde la defensa, poco contundente como en los últimos encuentros.

La vuelta de David Villa al equipo devolvió la efectividad en ataque y el Valencia volvió a firmar un inicio de partido arrollador en el que dominó al Almería como quiso. Los de Emery marcaron el primer gol en los primeros minutos, como viene siendo habitual. Joaquín superó a Diego Alves después de rematar una combinación que vino por banda izquierda, la que más peligro aportó desde un principio.

El gol del gaditano no bajó el ritmo de los valencianistas e imponían un monólogo futbolístico sobre los almerienses. El mejor fruto de ello fue un balón de Villa que acabó en el palo.

Pero todo el camino hecho por los de Unai Emery en la primera mitad, se vino abajo en la primera llegada del Almería a la portería de César. Un centro a la espalda de Maduro y Marchena lo cazó Negredo con un remate acrobático más característico de Cruyff. Con lo mínimo, los rojiblancos habían empatado un trabajado partido del Valencia.

Los blanquinegros quedaron descolocados tras ese gol inesperado de Negredo y ya no pudieron retomar el ritmo de juego que venían desplegando hasta entonces. Los de Hugo Sánchez empezaron a jugar y llevaron la intranquilidad e inexactitud a la escuadra valencianista.

Los sustos del Almería solo se los pudo espolsar el Valencia con un balón que Mata controló por banda izquierda al sorprender a la zaga almeriense. El asturiano se encaminó a portería pero fue derribado en un riguroso penalti cometido por Carlos García. David Villa se encargó de convertirlo en gol y mandar a los valencianistas al descanso con esa ventaja momentánea.

La reanudación de la segunda mitad no mejoró el panorama para Unai Emery, que veía como su equipo se encontraba a la expectativa de un Almería seguro de buscar el empate. Las constantes pérdidas de balón de Baraja y Fernandes en el centro del campo dieron al Almería unos magníficos contragolpes que erraron gracias a Maduro y Marchena.

Cuanto más próximo parecía el empate, llegó un contraataque del Valencia que culminó Villa con el tercer gol para tranquilizar a los de Mestalla. El delantero asturiano desaprovechó un tiro contra Alves, pero se rehizo en la jugada siguiente para disparar un potente tiro con su zurda que no pudo despejar el portero brasileño.

Sin embargo, el Almería contestó pronto y volvió a dejar al aire la fragilidad de la defensa blanquinegra. De nuevo, Negredo estaba detrás del error en el despeje de Marchena para recortar distancias con un remate de cabeza y la ayuda del larguero.

Con media hora por delante, los valencianistas decayeron al son que dictaba el Almería sin saber ganar la posesión del balón. Un Baraja en mínimos físicos dejó al Valencia sin capacidad de controlar el encuentro con los hombres de ataque. El dominio de los almerienses era cada vez más latente y el 3-3 parecía más próximo cada vez que pasaban los minutos. Patti tuvo en su bota izquierda las tablas en el marcador, pero César salvó la victoria valencianista con una gran parada en el último instante.

domingo, 25 de enero de 2009

La peor cara del Valencia sale de paseo en Mallorca


MALLORCA 3-2 VALENCIA CF
Vista la cara en la copa, la cruz del Valencia dejó una preocupante imagen en Mallorca después de actuar de equipo aspirina con el conjunto balear. Los mallorquines tumbaron a los valencianistas en una primera parte que tuvo como hombre clave a Jurado. El centrocampista se valió él solo para mostrar las carencias de un inédito centro del campo blanquinegro formado por Edu y Marchena. Dos goles suyos dejaron al Valencia sin respuesta y sin capacidad de intimidar al Mallorca.

A la debacle valencianista también contribuyó en gran parte el mediático Iturralde González. Una vez más, el árbitro machacó al Valencia con sus decisiones. Un gol en fuera de juego de Jurado, y un penalti que fue fuera del área, echaron por tierra las posibilidades de sacar los tres puntos de Mallorca. Sólo en la segunda mitad, Vicente fue capaz de hacer el gol del honor a pesar de que el equipo siguió dando una imagen pobre y sin ambición.

La exigencia y el esfuerzo de la copa, y las bajas de Villa y Joaquín obligaron a Emery a sacar un once inédito en el que solo quedaban cinco jugadores de los que se enfrentaron al Sevilla. Sin embargo, los valencianistas dominaron los primeros cinco minutos, hasta que llegó el primer gol de Jurado tras un nuevo error de Vicente Guaita.

El golpe del gol mallorquín no motivó a unos jugadores que no se esforzaron como en semanas anteriores para dar la vuelta al marcador. El Mallorca fue el único equipo sobre el terreno de juego, fruto de la inoperancia de Edu y Marchena en el centro del campo. Pablo Hernández estuvo desaparecido en banda derecha, y los de Emery quedaban ahogados a la relativa movilidad de Mata y Silva.

Así llegó los peores minutos de los valencianistas, cuando el Mallorca sentenció en la recta final de la primera mitad. Martí convirtió en gol un penalti que Iturralde se inventó después de que Albiol derribara a Jurado fuera del área. Pero lo peor llegaría en la siguiente jugada, cuando Edu perdió el balón en el centro del campo de forma imperdonable. El error del brasileño produjo el contraataque que culminó Jurado ante Guaita.

Unai Emery reaccionó en la segunda mitad con un doble cambio en el descanso. Vicente y Baraja saltaron al terreno de juego para dotar al equipo de mayor presencia en el juego. Pero pronto el técnico valencianista se quedó sin cambios por la lesión de Albiol. El valenciano volvió a resentirse de sus problemas musculares y Moretti tuvo que actuar como central de urgencia.

Así el Valencia pretendió recortar distancias, pero la posesión del balón no se tradujo en ocasiones de gol. Morientes, sobrecargado de partidos, se desesperó en su soledad del ataque valencianista. El delantero blanquinegro tuvo que soportar los centros sin precisión y desorientados que Miguel y Del Horno se cansaron de perder. El lateral vasco firmó uno de sus peores encuentros con la camiseta del Valencia, que perdió más balones que recibió.

Jurado pudo aprovecharse otra vez del desconcierto valencianista en un contraataque que salvó Guaita en el mano a mano con el centrocampista mallorquinista. El Valencia obtuvo premio en la siguiente jugada con el gol de Vicente. El de Benicalap aprovechó la asistencia de Silva en una jugada de confusión dentro del área.

El gol de Vicente pareció el inicio del despertar valencianista, pero se fue diluyendo conforme los minutos se aproximaban al pitido final. El Mallorca supo controlar la ventaja obtenida en la primera mitad y no sufrió para que el Valencia le dejara ganar un partido en liga después de cuatro meses.

domingo, 18 de enero de 2009

Un punto lanzado por la borda en el descuento


ATHLETIC CLUB 3-2 VALENCIA CF

Al Valencia se le escapó un punto de San Mamés después de haber peleado contra viento y marea para empatar un partido que no supo rematar cuando lo tenía de cara. Un penalti infantil de Manuel Fernandes en el último minuto decantó el resultado para los de San Mamés. Los leones siguen en su espectacular racha de victorias en liga pese a que, ante el Valencia, demostraron que viven más de corazón que de cabeza, y la poca cabeza, la encuentran en la altura de Fernando Llorente, que ayer volvió a marcar a los valencianistas.

La defensa de circunstancias que saltó a la catedral de Bilbao sufrió en exceso con Ion Velez y Llorente. El Athletic ganó en altura todas las jugadas y así llegaron sus dos primeros goles que reducían las ventajas conseguidas previamente por Villa y Morientes. Los bilbaínos aprovecharon la inoportuna lesión de Renan para empatar al borde del descanso y aguantar los envites del Valencia en la segunda mitad hasta forzar el penalti decisivo en el descuento.

Como ya hicieran ante el Villarreal, los valencianistas abrieron enseguida la lata vasca. Emery conocía la fuerza de salida del Athletic en los primeros minutos y por eso exigió a sus jugadores una máxima concentración que dio sus frutos en el primer minuto. Mata puso un pase a la espalda de la defensa para que Villa definiera de primeras ante Iraizoz.

El comienzo idóneo de los blanquinegros les daba alas de optimismo pero el Athletic no se rindió y enseguida respondió con una aproximación de Ion Velez que acabó en las manos de Renan. Al cuarto de hora, Gabilondo ya había empatado para los bilbaínos en una jugada por banda derecha que acabó con su testarazo delante de la mirada pasiva de Albelda.

Con el empate del Athletic el partido se abrió todavía más y los valencianistas encontraban fácilmente el camino al área de Iraizoz. Cada llegada era síntoma de peligro aunque el que más se atevió a tirar a puerta fue Fernandes en dos ocasiones. El propio Fernandes tuvo la oportunidad de marcar en un tiro de falta que Iraizoz desvió milagrosamente.

La superioridad en ataque de los de Emery quedó refrendada cuando Villa recibió el balón en banda derecha y atemorizó a la defensa bilbaína con su incursión. El asturiano dejó el pase de la muerte a Morientes que la empujó a la red en un inteligente desmarque.

Pero las peores noticias para los valencianistas estaban por llegar. Al borde del descanso Renan se vio obligado a retirarse por una rotura fibrilar. Guaita tuvo que sustituirle inmediatamente, lo que acusó en el segundo gol del Athletic. El guardameta de Torrent no reaccionó bien ante el remate de Javi Martínez, que volvió a rematar sin oposición por parte de los jugadores del Valencia.

Tras la reanudación, el ímpetu de los leones bilbaínos decayó y el Valencia controló ampliamente la posesión del balón. Joaquín y Mata gozaron de la posibilidad de romper el empate. El gaditano conectó hábilmente un centro desde la banda derecha que acabó en la cruceta de la portería de Gorka Iraizoz, mientras que el asturiano envió el balón alto cuando San Mamés ya veía el tercer gol valencianista.

Emery pensó en reservar jugadores para el encuentro de copa contra el Sevilla y retiró a Villa por Michel pese a las molestias en el hombro de Morientes. Más tarde colocó a Vicente para quitar a Joaquín y el Valencia perdió imaginación en la creación del juego, lo que se vio contrarrestado con la apuesta ofensiva de Joaquín Caparrós. El andaluz puso sobre el terreno de juego a Torquera y Yeste, y el Athletic volvió a aparecer en el juego.

Los minutos finales se jugaron en campo valencianista, y después de dos avisos serios de los bilbaínos a los que Guaita había respondido bien, llegó el penalti de Fernandes a Javí Martínez. Un agarrón por el brazo que no desestabilizó para lanzar el balón pero que Megia Dávila consideró suficiente para pitar. El portugués fue expulsado con roja directa y Fernando Llorente definió por el lado derecho de Guaita, que no llegó por centímetros a un lanzamiento que echaba por tierra todos el esfuerzo derrochado durante noventa minutos.

domingo, 11 de enero de 2009

Derbi de locura


VALENCIA CF 3-3 VILLARREAL CF
Reparto de puntos en un derbi de locura entre Valencia y Villarreal que fue un homenaje al fútbol de ataque durante noventa minutos de fútbol intenso, eléctrico y de calidad en el que puede ser el mejor partido disputado de esta liga. Los delanteros y los porteros de ambos equipos brillaron con destellos de fútbol mágico y paradas asombrosas. El espectáculo de tensión que desplegaron Emery y Pellegrini pasará a la memoria de los aficionados al fútbol como uno de los encuentros más vistosos de los derbis entre valencianos y castellonenses.

El Valencia se adelantó con dos goles en los primeros diez minutos y arrasó al Villarreal hasta que este se repuso de las ocasiones falladas para aprovechar el desconcierto de la defensa blanquinegra por las lesiones de Moretti y Albiol. Un penalti dudoso de Joaquín sobre Capdevila dio al Villarreal la forma de sacar un punto de Mestalla cuando más estaba sufriendo por la presión de la afición valencianista.

La detonadora primera mitad despertó sin tiempo para plantearse la extraña decisión de Emery de jugar con Albelda de lateral derecho. Con un minuto de juego transcurrido, Baraja golpeó primero con un remate de cabeza tras una jugada de córner ensayada. La pizarra que ensayaron el día anterior salió a la perfección además de unirse al habitual oleada de ataque que el Valencia destapa en los primeros minutos.

El Villarreal lejos de venirse abajo luchó por el empate con dos claras oportunidades. Primero Renan se lució un balón colgado de Ibagaza y más tarde el palo salvó al Valencia de un remate de Gonzalo Rodríguez. Sin embargo, el fútbol y la pegada estaban anoche con el Valencia y se comprobó en el segundo gol. Albelda como improvisado lateral derecho puso un balón rompedor a la espalda de la defensa grogueta. Villa capturó el pase, dejó sentado a su marcador y fusiló a Diego López

Los valencianistas estaban dando una lección de fútbol por segunda semana consecutiva en Mestalla, y construían una memorable derbi valenciano en el que se sucedían las ocasiones en ambas áreas.

El Villarreal se lanzó arriba con su habitual juego de toque que desconcertaba a la defensa valencianistas, pero los contraataques de Emery eran sentenciadores para acabar con las esperanzas del equipo del Madrigal.

Así pues, el brasileño Renan demostró la seguridad en los balones por alto y cuando este fallo en una salida, ahí estaba Marchena para sacar el balón debajo de los palos. Arriba la magia era cosa de Silva con sus eléctricos contraataques. El canario puso poner el tercer gol con un tiro que acabó en el larguero y Mata también estuvo muy cerca si no hubiera sido por la cepa del palo que repelió su remate.

Solo en la prolongación, el Villarreal vio puerta gracias a Fuentes, que había entrado por la lesión de Gonzalo Rodríguez. El argentino aprovechó su libertad de marcaje en un córner para marcar a puerta vacía sin la oposición de ningún valencianista.

Tras la reanudación, el partido cobró un tono más sosegado y el ritmo de juego bajó con el objetivo de los valencianistas de controlar más la posesión. Los de Pellegrini salieron con el ánimo de conseguir el empate por la vía rápida, pero Cazorla falló la ocasión que tuvo en sus pies.

Unai Emery siguió modificando la lógica táctica con los cambios de Maduro para jugar de central y pasar a Marchena al medio del campo. Pero el técnico vasco tuvo que cambiar a Moretti y Albiol debido a sus respectivas lesiones. Albelda lo mantuvo como lateral derecho pese a que la lesión del lateral italiano obligó a entrar en juego a Del Horno.

La tregua marcada por los dos equipos quedó rota cuando Villa perdonó la sentencia en un remate que se fue alto. Así pues, el Villarreal respondió con estupendas combinaciones que acabaron en un uno contra uno de Cazorla con Renan. Pero el brasileño resolvió de manera extraordinaria. Al instante, el portero valencianista tuvo que intervenir en otro mano a mano con Llorente. En esta ocasión el delantero vasco aprovechó el rechace para fusilar a la red.

Sin embargo, los valencianistas contestaron enseguida con un córner que remató Edu a la red. De nuevo, el Valencia sacaba petróleo en balón parado como ya había hecho en el primer gol.

La alegría de los blanquinegros no duró en exceso, ya que Medina Cantalejo se encargó de quitarle la alegría al Valencia al pitar un penalti de Joaquín sobre Capdevila que no existió. Rossi se encargó de transformar la pena máxima y puso las tablas en un marcador que no se movería pese a los intentos de Mata y Villa sobre la portería de Diego López.

domingo, 4 de enero de 2009

Y volvió Silva, volvió la magia

VALENCIA CF 3-1 ATLÉTICO DE MADRID

Más de cuatro meses ha aguantado el Valencia sin poder disfrutar de las excelencias de David Silva hasta anoche. El jugador canario retornó para maravillar a Mestalla con una actuación que dejó noqueado a un crecido, orgulloso y confiado Atlético de Madrid. Dos goles de Silva, que se unieron al penalti de Villa, inauguraron el nuevo año con un repaso de futbol a los colchoneros, una victoria y tres puntos que distancian a un rival directo como los rojiblancos.

Los valencianistas fueron superiores al equipo de Aguirre, pero tuvieron que sobreponerse al penoso arbitraje de Rodríguez Santiago, un rival con el que no contaban. El colegiado leonés completó una actuación lamentable hasta el punto de recordar a la afición de Mestalla aquellas tardes casi conspiratorias de Teixeira Vitienes o Tristante Oliva. El Valencia controló sus nervios ante el arbitraje desquiciante, desesperante y demencial que Rodríguez Santiago regaló a los blanquinegros. El juego en equipo de los de Emery rompió y olvidó el desastre del equipo arbitral.

Los despropósitos arbitrales comenzaron desde el inicio del encuentro, cuando el mismo Rodríguez Santiago, decidió anular un gol instantáneo de David Villa. El asturiano resolvió solo ante Franco, pero el colegiado arguyó que había empujado a Heitinga, el cual cayó solo ante el quiebro eléctrico del Guaje.

Justo tres minutos más tarde, era Silva el que finalizaba una jugada de confusión en el área atlética. El canario remataba de cabeza su propio tiro al larguero pero esta vez el linier señaló un fuera de juego muy ajustado cuando Silva recibió el balón.

Con los ánimos de Mestalla ya caldeados en exceso, el Valencia comenzó a dominar al Atlético con un fútbol que no dejaba ni defender ni atacar a su rival. La intensidad alta de los valencianistas en los primeros minutos se mantuvo sin dejar tregua a los de Javier Aguirre. El Atlético quedó borrado del terreno de juego gracias a una defensa concentrada al máximo. Albiol y Maduro bordaron la perfección en defensa y anularon por completo la temida delantera formada por Forlán y Agüero.

Solo las incoherentes decisiones de Rodríguez Santiago impedían al Valencia llegar con más claridad a la puerta de Leo Franco. No obstante, Mata lo intentó por alto y Silva se quedó a milímetros de inaugurar el marcador. Villa fue víctima de un evidente penalti cometido entre Perea y Heitinga al que el árbitro quiso pasar por alto. Pero ante la presión de la grada de Mestalla, Baraja aprovechó el desconcierto de Rodríguez Santiago para decantar la balanza. El vallisoletano se lanzó en el área ante la presencia de Raúl García, que vio como el árbitro cobrara el penalti anterior por este.

El Guaje se encargó de engañar a Leo Franco y hacer justicia en el marcador, un tanto que rompía la sequía goleadora de Villa y al que le siguió el primero de Silva. El canario recibió un pase de Miguel, que le había robado la cartera a Pernía, y definió con la puntera ante Leo Franco igual que Romario hiciera en otras épocas.

Pero la primera mitad no acabaría sin otra polémica decisión arbitral, esta vez en el área valencianista. Baraja derribó a Agüero en el área y el penalti señalado lo marcó Forlán. El uruguayo no faltó a su cita con el gol a Mestalla, aunque Renan rozó el balón antes de que acabara en la red.

Tras la reanudación, el Atlético de Madrid dio señales de vida y el Valencia espero con más pausa los errores de los rojiblancos. Los de Emery bajaron un nivel la intensidad de la primera mitad pero mantuvieron la sobriedad defensiva que exasperaba a Forlán y Agüero. Tan solo a balón parado el Atlético disfrutaba de las mejores ocasiones, pero todas estuvieron desperdiciadas al intentar jugadas ensayadas.

Los valencianistas necesitaban otro gol para cortar las alas de los colchoneros, que todavía se veían dentro del partido. Silva se encargó de encarrilar los tres puntos para el Valencia con un espectacular golazo con el que celebró su vuelta al once titular en Mestalla. Una jugada muy similar al segundo tanto hizo que Joaquín le dejara el balón en la frontal del área, y el canario no dudó en disparar con su zurda haciendo imposible la estirada de Leo Franco.

Con un Atlético rendido, todavía quedó tiempo para que Renan se luciese y demostrase que el Valencia vuelve a tener guardameta. El brasileño realizó diversas paradas de mérito en tiros de Simao y Agüero que eran los últimos coletazos rojiblancos antes de claudicar en Mestalla.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Tropiezo con la misma piedra


REAL MADRID 1-0 VALENCIA CF
El Real Madrid ganó de nuevo la partida al Valencia en el Santiago Bernabeú por segunda vez esta temporada. La revancha por la Supercopa de España quedó frustrada desde el comienzo del encuentro con el solitario gol de Higuaín. La arriesgada defensa adelantada de Emery fue una tentación para que Robben volviera a destrozar al Valencia por banda. El holandés volvió a ser decisivo para empujar a los madridistas y suya fue la jugada y el pase de gol al delantero argentino.


Los valencianistas no renunciaron al empate y se hicieron dueños del balón tras el descanso. Pero cuando el empate más cerca estaba llegó la expulsión de Marchena por doble amarilla y las sustituciones incomprensibles de Emery que cortaron las alas al equipo. Maduro tuvo que cumplir la papeleta de parar inocentemente a su compatriota Robben y la salida de Silva por Baraja dejó al Valencia sin cerebro. Los valencianistas resistieron un resultado que se hace corto con las ocasiones desperdiciadas por ambos equipos.


El Valencia saltó al Santiago Bernabeú decidido a conseguir la victoria como si de Mestalla se tratase, y enseguida se dio de bruces con la realidad de un equipo que quería recuperar el cariño de su casa. La alegría táctica de Emery con la defensa adelantada, como ya jugó en el Camp Nou y contra Saint Etienne, se topó con la pegada del Madrid.


Robben recibió el balón en la derecha y se deshizo con una facilidad insultante de Del Horno para internarse hasta al área. Allí encontró a Higuaín, conectó el pase con un certero tiro cercano al palo largo de Renan.


El Valencia quedó desfigurado tras el gol, que no entraba en los planes de nadie, y milagrosamente no acabó goleado en la primera media hora de encuentro. Van der Vaart con un tiro al palo, y Robben en dos ocasiones, tuvieron el gol cantado en sus botas. El extremo holandés volvía a ser un incordio ante Del Horno, que era un juguete en manos del madridista.


Solo en la recta final de la primera parte el Valencia se repuso y empezó a ganar la partida en el medio del campo con Baraja. El vallisoletano mantenía la dirección del juego valencianista y así llegaron las ocasiones de empatar al Real Madrid. Villa lanzó a las nubes un remate en el que Casillas ya estaba en el suelo y más tarde, fue el meta madridista quien le ganó la partida en el uno a uno al asturiano.


Tal fue el dominio que fue adquiriendo el Valencia que ya en la segunda mitad llegaron momentos de acoso y derribo sobre la portería de Casillas. Tanto Fernandes como David Villa hicieron trabajar al portero del Madrid, pero la falta de acierto no daba premio a la voluntad valencianista.


Pero el Real Madrid pudo respirar gracias a la actuación de Unai Emery en los cambios, donde quitó al Valencia los principales argumentos que mantenían al equipo cerca del empate. La inclusión de Silva en el equipo dejó a Baraja en el banquillo y los valencianistas se quedaron con el peso que el Pipo ejercía sobre la medular del campo. El canario, sin embargo, no apareció como el revulsivo que se le esperaba y más tarde quedaría influenciado por la expulsión de Marchena.


El central andaluz se vio obligado a provocar su segunda tarjeta amarilla ante un contraataque de Guti, y dejó al equipo de Emery a merced de lo que el descontrol táctico de Juande Ramos pudiera hacer con el Valencia. Villa, Joaquín y Mata se quedaron aislados en un ataque que vivía de los córners que sacaba por bandas.


Como motivo de precaución, el técnico vasco sacó a Del Horno del peligro de Robben pero colocó a Maduro de forma incomprensiva. El mediocentro holandés volvió a verse fuera de sitio y fue superado por todos los lados por su compatriota Robben. Solo la precisión puntual de Albiol y Miguel evitaron que la autopista de Robben por banda izquierda llegara a generar más goles.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Remontada vital

VALENCIA CF 2-1 ESPANYOL
El Valencia CF sacó los tres puntos gracias a una remontada sobre el Espanyol lograda a base de fe y calidad de sus jugadores de ataque. Los valencianistas dieron la vuelta al gol de Román y lograron resarcirse de la derrota en el Camp Nou para consolidarse en la parte delantera de la clasificación. El Espanyol perdió a Rufete por expulsión y Albiol y Vicente pusieron los goles en el segundo tiempo.

Los cambios de Emery marcaron la diferencia para que el Valencia mejorara su previsible juego desplegado durante la primera mitad. El técnico valencianista cambió el esquema táctico y flexibilizó al equipo con los cambios de Morientes y Silva. El jugador canario reapareció de nuevo en Mestalla tras su larga lesión que le mantuvo sin jugar desde la primera jornada de liga. Su juego, junto con el de Vicente, puso la chispa necesaria para derrocar la muralla del Espanyol.

Marchena y Moretti volvían esta vez al once titular y dieron la solidez que la defensa necesitaba. Mata logró recuperarse después de sus problemas en la rodilla y fue de los jugadores más activos desde el inicio. El asturiano hizo la vida imposible a un Lacruz que se veía desubicado como lateral derecho.

Los valencianistas dominaron los primeros minutos de juego y tuvieron acercamientos claros al gol en los pies de Vicente, pero Kameni hizo gala de sus reflejos. Pero el Espanyol aguardaba al contraataque y demostraba tener bien aprendida la lección de los partidos de Racing y Sporting en Mestalla.

De esta forma, Román sacó provecho de un pase de Albelda a sus botas y se encaminó a la frontal del área para probar fortuna. El espanyolista la encontró en la espalda del propio Albelda, que desvío la trayectoria del balón hasta la red. Renan fue el primer sorprendido del aciago rebote al que no pudo reaccionar.

La reacción de los blanquinegros al golpe de los catalanes fue muy leve, debido al gran entramado defensivo que Mané mantenía en su zaga. Villa se encontraba frustrado ante la presencia de Jarque y solo eran Mata y Joaquín por bandas quienes podían sorprender la muralla blanquiazul. Pero la mejor noticia para el Valencia llegó con la expulsión rigurosa de Rufete por doble amarilla tras tocar dos veces el balón con la mano. Además, Iturralde también optó por expulsar a Mané en el descanso cuando este protestaba la expulsión de su jugador.

Con el Espanyol en inferioridad numérica para toda la segunda mitad, Emery movió enseguida el banquillo y desahogó la soledad de Villa con la entrada de Morientes. Los valencianistas fueron paulatinamente encerrando a los periquitos en su campo y el empate llegó al fin en un corner. Albiol conectó la prolongación del “Moro” e inició la remontada con un gol dedicado a su futura hija.

El Valencia se volcó entonces en busca de la victoria pero el Espanyol resistía sobre su área. Los valencianistas pretendían entrar hasta la cocina con el balón jugado, como así lo hacían las combinaciones entre Mata, Miguel y Moretti por bandas. Solo era cuestión de tiempo que los de Mané claudicaran ante la presión de los blanquinegros.

Silva y Vicente entraron en juego y dinamizaron el ataque del Valencia ante un Espanyol que cada vez se cubría con más defensas. Pero la estoicidad catalana cayó del todo cuando a diez minutos del final Vicente batía a Kameni. El de Benicalap combinó una internada suya en el área con una pared con Villa y llegó para empujar el balón a la red. De nuevo, Vicente sirvió de revulsivo esencial para la supervivencia del Valencia en los partidos de Mestalla.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Apisonados

FC BARCELONA 4-0 VALENCIA CF
Un huracán de futbol pasó anoche por encima del Valencia, sin posibilidad de hacerle frente por ningún lado. El Barça jugó con el Valencia al son que quiso y demostró con cuatro goles la tremenda diferencia que existe entre los culés y sus más cercanos perseguidores. Un hat-trick de Henry y otro tanto de Alves fueron el resultado de otra noche de fiesta del Barça, que se consolida aún más en el liderato.

El Valencia se vio desbordado y fue un sumiso contrincante que acusó las importantes bajas en defensa. Maduro y Del Horno, que venían de jugar contra el Brujas hacía tan solo dos días, fueron los que más sufrieron el cansancio y facilitaron la labor de Messi y compañía. El monólogo blaugrana no dio oportunidad a que el Valencia apareciera en escena, ya que Villa apenas tuvo ocasiones para recibir el balón.

El primer minuto de partido ya anticipó como iba a ser el devenir de los noventa restantes. Messi birló el balón a Maduro en la frontal del área y encaró como una centella a Renan, pero el balón lo repelió el palo. La oportunidad del argentino era solo un preludio del recital de futbol blaugrana.

Los valencianistas trataron de recuperarse del susto y se asentaron en el terreno de juego. La premisa de tomar el balón para que el Barça no pudiera jugarlo se volvió contra los de Emery, ya que el perfecto engranaje de la máquina de Guardiola no dejaba huecos para que Villa, solitario en ataque, tuviera el balón.

Así solo era cuestión de tiempo, y a los veinte minutos cayó el primer fruto para Henry. El francés aprovechó la defensa adelantada del Valencia y atrapó un pase largo de Touré para batir por alto a Renan.

Pero este solo era el principio de la magnífica noche que viviría el cuestionado delantero blaugrana, ya que pocos minutos después, recogió el pase de Hleb y lo envió a la red. El bielorruso encontró un carril por la banda de Miguel, que se había quedado discutiendo un saque de banda con el línier.

La sentencia total llegó antes de que se cumpliera el primer minuto de la segunda mitad. En una jugada confusa donde el línier indicó fuera de juego y el árbitro siguió el juego, Xavi aprovechó el desconcierto valencianista y puso un pase a la espalda de la defensa. Dani Alves llegó como un avión para pasar en velocidad a Del Horno y poner el tercero en el marcador.

La goleada se pudo agrandar mucho más en las jugadas siguientes pero Renan, el mejor valencianista sobre el Camp Nou pese a encajar cuatro, evitó que el golpe fuera mucho mayor. El meta brasileño salvó varios goles y acertó en un par de mano a mano con Messi, cuando la afición culé ya cantaba gol.

Sin embargo, Renan no pudo hacer nada con el tercero de Henry, que solo tuvo que empujar el balón después de una gran jugada de Bojan. El español entró hasta la cocina e hizo de Messi ante la pasividad de Del Horno. El cuarto gol blaugrana ponía fin a un monólogo de los de Guardiola que evidencia la calidad de este equipo respecto al resto de conjunto de la liga.

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Pipo al rescate

VALENCIA CF 3-2 REAL BETIS
Rubén Baraja salvó al Valencia tres valiosos puntos que parecían perdidos después de que el Betis lograra empatar el partido. En un encuentro loco, los valencianistas desperdiciaron una renta de dos goles y permitieron que los beticos reaccionaran hasta poner al Valencia contra las cuerdas. Lo que se preveía como una cómoda victoria blanquinegra con los goles de Villa y Mata, se convirtió en un recuerdo vivo de los anteriores partidos contra Racing y Sporting.

La lesión de Edu, que se vio obligado a retirarse por un pinchazo muscular, fue el punto de inflexión en el juego valencianista. El brasileño era el mejor jugador del Valencia hasta el momento de su lesión. De sus pies salieron los dos primeros goles, y la fluidez que daba a la salida de balón del Valencia hacía que el Betis estuviera desaparecido. Alexis, que también tuvo que ser cambiado por molestias físicas antes de los goles verdiblancos, y Mata, con un golpe en la rodilla, completan una larga lista de bajas para los próximos partidos.

Unai Emery finalmente se decidió por jugar con el trivote en Mestalla y la seriedad que el equipo da fuera de casa también se trasladó a Mestalla durante la primera parte. El gran ritmo que los valencianistas marcaron desde el inicio no dio aliento a los hombres de Chaparro.

En las primeras llegadas de los blanquinegros, Villa marcó el primer tanto tras una gran combinación en banda izquierda que finalizó con el pase de Edu al asturiano. El Guaje fusiló a Casto en un gol muy similar al fabricado ya en Trondheim, en el que el brasileño participó de la misma forma.

Edu fue adueñándose poco a poco del centro del campo y todos los ataques del Valencia pasaban por sus botas. El centrocampista fue también el que firmó un magistral pase a la espalda de la defensa para el desmarque de Mata. El delantero controló en la frontal y resolvió ante dos defensas del Betis con un potente disparo que acabó en la red de Casto.

Pero cuando mejor estaba el Valencia sobre el terreno de juego, llegó la peor noticia que podía darse. Edu no pudo continuar aquejado de un pinchazo muscular en el muslo y al borde del descanso fue sustituido por Manuel Fernandes. La baja del brasileño la acusó el equipo de manera alarmante y el Betis empezó a aparecer en el área de Renan.

Tras el descanso, la ausencia de Edu se incrementó hasta el límite de que la organización táctica del equipo se desmontara totalmente. El equipo se dividió en dos y el Betis comenzó una oleada de contraataques que dejaban a la zaga valencianista en cuadro y a los delanteros aislados.

Así fue como Juanma recortó distancias al aprovechar un fallo defensivo de Miguel y batir a Renan por el palo corto. Pocos minutos después, la tragedia que se mascaba se hizo realidad cuando el lateral portugués provocó la cumbre del despropósito del Valencia. Miguel quitó de las manos un balón seguro para Renan para que acto seguido Marchena arrollara a Sergio García dentro del área, antes de que el delantero chutara a la red.

Fernández Borbalán no dudo en expulsar al capitán valencianista, que no podrá jugar contra el Barcelona, y permitió que Emaná pusiera el empate en el marcador. El jugador revelación de la liga no celebró su tanto por respeto al Valencia, donde ya estuvo jugando en categorías inferiores.

Sin embargo, el Valencia supo rehacerse desde atrás y supo remontar con el gol de Baraja. Un libre directo sacado por Fernandes llegó a la cabeza del Pipo, que se adelantó a la defensa verdiblanca. El gol de Baraja rompió las alas del Betis, aunque siguieron acosando a la defensa blanquinegra, pero el conjunto valencianista aguantó la ventaja mínima con más corazón que cabeza.

domingo, 23 de noviembre de 2008

El Valencia saca un resistido empate de Sevilla


SEVILLA FC 0-0 VALENCIA CF
El Valencia cosechó su primer partido sin marcar goles esta temporada en su visita al Sánchez Pizjuán. El empate a cero fue el fruto de un trabajo sólido de los de Emery sobre el terreno de juego, y obtuvieron un punto allí donde el Valencia había caído los tres últimos años. Solo la falta de acierto en ataque, con las contadas ocasiones que hubo en este choque más combativo que vistoso, hizo que el premio para el Valencia no fuera mayor.

La vuelta al 4-3-3 volvió a dar a los valencianistas la solidez ya expuesta dos semanas atrás contra el Getafe. El Valencia anuló las opciones sevillistas gracias a la efectividad en defensa. La seguridad defensiva coincidió con la vuelta de Alexis, que cuajó una buena actuación junto a Albiol y Marchena. El retorno del central andaluz llegó en el mejor momento para disputar el difícil calendario que le espera al Valencia.

El trivote de Emery en el medio del campo dio de nuevo sus frutos esperados. Marchena hizo olvidar la irregularidad de Albelda y su labor de desgaste mantuvo a raya el juego ofensivo de los sevillistas. El capitán valencianista formó una consistente barrera junto con Baraja y Manuel Fernandes, que hicieron menos previsible al Valencia.

Unai Emery le ganó así la partida a Jiménez. Los valencianistas desactivaron a los sevillistas y controlaron el fervor de sus jugadores y afición con el balón en los pies. Mata gozó de las mejores ocasiones para haber puesto en ventaja al Valencia, pero su falta de acierto a la hora de definir hizo que el balón se escapara a centímetros del palo.

Por su parte, las escasas ocasiones que también encontró el Sevilla fueron salvadas por Renan con dos grandes intervenciones. El meta brasileño hizo gala de sus reflejos para sacar un remate de chilena en una genial estirada, y más tarde, volvió a reaparecer con una parada en un balón envenado tras ser desviado por la defensa.

La segunda mitad confirmó el auge que el Sevilla había tomado antes del descanso. Manolo Jiménez sacó a Maresca para compensar la superioridad del Valencia en el centro del campo y se adueñó del juego y del ataque. El Valencia resistió las acometidas de los sevillanos sin que se dejaran llevar por los nervios y desesperación de la grada de Pizjuán.

En la recta final del encuentro, los valencianistas volvieron a reaparecer en ataque. El cansancio no le permitió definir de nuevo ante Palop y Maresca contestó con un tiro raso que muy próximo a la cepa del palo de Renan.

La inoportuna lesión de Moretti, obligó a Emery a sacar a Maduro y que Marchena se retrasara a la posición de lateral izquierdo. La última gran ocasión estuvo en los pies de Villa, pero el balón acabó en el lateral de la red y no rompió un empate que devuelve la confianza a los valencianistas después del varapalo del Sporting.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Manual de como ganar en Mestalla

VALENCIA CF 2-3 SPORTING DE GIJÓN
“Voy a Valencia con la idea de ganar porque el Racing nos enseñó como hacerlo”, aseguraba Manuel Preciado en la previa del encuentro que debía enfrentar a su equipo y al Valencia. Ante este aviso de seguridad del técnico del Sporting, nadie en el Valencia movió un hilo para cambiar algo respecto al partido de hace dos semanas contra Racing. Misma alineación (salvo Alexis por Marchena), mismo sistema, mismo guión y mismas imposibilidades de dominar el centro del campo.

El resultado con estas premisas cae por su obviedad: mismo resultado. El Sporting dominó al Valencia cuanto quiso y como quiso. Los asturianos ataron a un Valencia que repitió el mismo guión previsible donde fue arrastras en el marcador. Los ches solo se acercaron al gol cuando la desventaja ya dejaba el partido casi sentenciado. Diego Castro fue el Tchité de dos semanas atrás, y consiguió un doblete en la noche negra de Marchena y Albiol. Barral emuló a Robinho y puso la puntilla a un Valencia condenado por los errores defensivos.

Al igual que pasara con los cantabros, los valencianistas saltaron al campo muy enchufados. Se vislumbraba un Valencia superior al Sporting durante los noventa minutos y con muchas llegadas a puertas. Sin embargo, los gijonenses, que traían aprendida la primera lección de los cantabros, se asentaron paulatinamente en el partido y, sin tener el balón, controlaron a los de Emery sin darles espacios.

El Sporting y el Racing defendieron en Mestalla de forma conjunta y ordenada, pero sin caer en el error de encerrarse demasiado atrás. Eso dio a ambos resultados muy positivos enseguida. Las perdidas de Albelda, Marchena y Fernandes en el centro del campo propiciaron peligrosos contraataques que anunciaban el fallo sistémico del Valencia.

Diego Castro rompió la defensa valencianista por el sitio más doloroso, entre Albiol y Marchena, y se plantó ante Renan para encarrilar la victoria asturiana. La segunda lección también fue aprobada, la grada se impacientó y la reacción valencianista no llegó. Las bandas estaban fuera de servicio, y Mata y Villa, protagonistas del prepartido, estuvieron desaparecidos hasta la segunda parte.

Barral golpeó de nuevo nada más iniciada la segunda mitad y puso en práctica la tercera elección, ya demostrada por Tchité. El asturiano se adentró en el área y se harto de hacer bicicletas cual Robinho hasta dejar mareado a Moretti, desacertado durante todo el encuentro para frenar la banda derecha del Sporting. Barral golpeó con su zurda y el balón se coló por el palo corto que no supo tapar Renan.

De nuevo, el Sporting aprovechaba el nulo juego de creatividad en el centro del campo. Albelda sufría al intentar organizar el juego con pases regalados al rival y Fernandes estaba perdido en frivolidades innecesarias para el caso. Por eso, Emery sacó a Baraja y el equipo ganó en llegada, pero la verdadera reacción llegó con el penalti materializado por Villa.

La reacción de Mestalla y más de veinte minutos por delante auguraban el empate o incluso la remontada. Pero Diego Castro tenía fresca la cuarta lección que Preciado sacó del partido del Racing en Mestalla. El ímpetu valencianista acabó estampado con el tercero del Sporting. Diego Castro volvió a aprovecharse de los errores y la inocencia de la zaga del Valencia. El asturiano bailó a Albiol delante de sus narices y se coló en la cocina para batir a Renan y desatar la euforia de Preciado.

Ya en la recta final del encuentro, el Valencia solo tuvo tiempo de achuchar a un Racing que vivió de la ventaja en el marcador a causa del desgaste físico de todo el partido. Cuellar salvó dos magníficos tiros de Edu y Albiol, pero no pudo con el de Mata que recortaba distancias. El empate estuvo a punto de llegar de los pies de Morientes, pero Cuellar volvió a salvar al Sporting con el tiempo justo para que Renan salvara el cuarto del Sporting en la jugada siguiente.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Goleada para seguir el tren de la liga


GETAFE 0-3 VALENCIA CF
El Valencia C.F. recuperó la racha de los triunfos ligueros en la plaza donde nunca antes había conseguido ganar. El equipo valencianista sacó los tres puntos del Alfonso Pérez con tres goles de bella factura, firmados por Fernandes, Joaquín y Vicente. La segunda línea funcionó a la perfección y fue en buena parte gracias al nuevo planteamiento táctico de Unai Emery. Con un Fernandes que completaba el papel de trivote y a la vez de mediapunta, el Valencia ganó solidez en el centro del campo.

Pero el partido se decantó antes del descanso, cuando Soldado se autoexpulsó al pegar un cabezazo a Marchena. Los valencianistas se dedicaron a controlar el juego durante la segunda mitad y procurar que no se repitiera la catástrofe del Bernabeú. Joaquín sentenció el partido con una volea desde fuera del área para que más tarde, Vicente lo cerrara con una contra rápida. Los de Emery recuperan así el tercer lugar de clasificación y preparan el terreno para la visita en dos semanas al Sánchez Pizjuán.

El Valencia fue de menos a más y los primeros minutos tuvieron como dueño al Getafe. Los de Víctor Muñoz gozaron de las mejores ocasiones para adelantarse en el marcador. Los getafenses aprovecharon la indecisión de la defensa blanquinegra como venía siendo la tónica habitual ante Racing y Copenhague.

Los acercamientos de los azulones fueron salvados por Renan. El portero brasileño paró las oportunidades más clara del Getafe a pesar de jugar lesionado. El meta brasileño se recuperó de una inflamación de rodilla que le impedía caminar bien hasta el día de ayer.

El ataque valencianista se topó con el fuera de juego, el peor enemigo del Valencia para no haber conseguido más goles en el Alfonso Pérez. Entonces apareció Manuel Fernandes con su fusil para sacar al Valencia de la superioridad getafense. El portugués lanzó un misil desde fuera del área y perforó el palo corto de la portería de Abbondanzieri.

El ambiente de los azulones se empezó a calentar con Undiano Mallenco y la impotencia de verse por debajo en el marcador les jugó una mala pasada. Soldado reclamó una falta en la frontal del área y contestó a las réplicas de Marchena con un cabezazo que lo envió directo a los vestuarios. El Getafe tiró por la borda la oportunidad de luchar por el empate a escasos segundos del descanso.

Con la superioridad numérica, el juego de los valencianistas se agilizó ya que el Getafe le regaló toda la iniciativa. Los de Muñoz esperaban los contraataques pese a no tener las armas suficientes para materializarlos en peligro.

Las combinaciones se sucedían cerca del área del Pato Abbondanzieri y hacían prever un segundo gol del Valencia que llegó cuando, de nuevo, los fueras de juego lo permitieron. Joaquín atrapó un balón perdido fuera del área y lo estampó en la red del Getafe.

Emery siguió fiel a su nuevo sistema y retiró a Baraja y al propio Joaquín, que era de los más destacado en el encuentro, pero dio más minutos a Vicente. El de Benicalap recoge cada vez más minutos en su lenta vuelta al juego y anoche marcó su quinto gol de la temporada. Un contraataque iniciado en banda derecha acabó en sus pies, que burlaron los centrales getafenses para poner el tercer gol.

El Valencia acabó durmiendo a un Getafe ya rendido desde el principio de la segunda parte. Los tres puntos del Alfonso Pérez relanzan a los valencianistas al camino de las victorias después de empatar con Recreativo y perder con Racing.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Noche para olvidar en Mestalla


VALENCIA CF 2-4 RACING DE SANTANDER
La primera derrota del Valencia en liga llegó anoche en un partido que el Racing dominó gracias a su tremenda efectividad. Los valencianistas se encontraron con todos los factores en contra posibles para haber sacado los tres puntos. Los cantabros, bestia negra del Valencia, cuajaron el partido soñado por un equipo que llega contra las cuerdas a Mestalla, y la helada noche acompañada de lluvia fue determinante para que el Valencia lo intentara sin acierto.

Todo hacía indicar una holgada victoria del Valencia por el dominio en los primeros minutos, pero nadie contaba con que era la noche de Tchité. El delantero de Burundi se marcó un hat-trick, el mismo número de goles que el Racing había conseguido en liga antes de llegar a Mestalla. Albelda contribuyó con el cuarto para los racinguistas en una desafortunada jugada que resume la actitud del Valencia de remontar el encuentro sin tener la suerte de cara.

La noche en que Villa esperaba llegar al centenar de goles en liga se quedó en el hat-trick de Tchité en el coliseo valencianista. Sin embargo, el Valencia no perdió la cara al partido y desde el pitido inicial trató de solventar el partido por la vía rápida. Villa tuvo el primero del partido con un balón alto que acabó a centímetros del palo.

El Racing de Muñíz apostó por jugar a futbol sin tratar de mantener el empate para sacar un punto de Mestalla. La jugada le salió redonda al técnico asturiano, que vio como su equipo abría el marcador en una rápida contra que aprovechó la desubicación de Albiol y Alexis para que Tchité batiera a Renan.

El mazazo fue respondido por los valencianistas con la consigna que ya viene siendo típica esta temporada: no rendirse hasta el final. Los de Emery buscaron el empate de forma inmediata y antes del descanso Joaquín provocó un claro penalti de Sepsi sobre el gaditano. El Guaje se encargó de transformar la pena máxima que ponía las tablas y dejaba el partido abierto para confirmar la remontada.

Pero tras el descanso, el Racing confirmó los tímidos acercamientos a la portería de Renan que hacían dudar a la zaga valencianista. De nuevo Tchité vio puerta con un disparo seco desde fuera del área que sorprendió a todos. El balón se coló en la portería de Renan tras rebotar en el palo.

Las complicaciones del resultado no estaban en el guión y Emery movió rápidamente el banquillo con unos cambios de los que gustan a Mestalla. El técnico vasco puso sobre el campo a Baraja y Morientes por un errático Fernandes y Moretti, respectivamente. El mensaje era claro para buscar la remontada.

Los cambios enseguida surgieron efecto y el Valencia ganó en llegada. Por minutos los blanquinegros asediaron el área del Racing hasta que el empate llegó en la jugada menos esperada. Un error garrafal de Toño al atajar un corner hizo que el balón se le escapara. El pie de Joaquín estaba en el momento y lugar correctos para meterlo en la red.

Con veinte minutos por delante, los valencianistas buscaron el tercero con más calma, pero la sorpresa vino de nuevo de la cabeza de Tchité. El de Burundi burló el marcaje de Marchena y marcó de cabeza su tercer gol en una jugada a balón parado. Fue entonces cuando el Valencia acabó por bajar los brazos ante el nuevo golpe de los racinguistas.

Pero todavía había tiempo para el cuarto de los blanquiverdes. Albelda metió el balón en su propia portería al tratar de despejar un balón dividido en medio del área pequeña. El infortunio de Albelda era la guinda de una aciaga noche en Mestalla que empezó torcida con el ambiente gélido del estadio y la intensa lluvia que mermó el juego de los valencianistas. El escenario perfecto para que el Racing sacara una vez más los tres puntos de Mestalla y dejara al Valencia sin liderato.

lunes, 20 de octubre de 2008

Goleada con el mínimo esfuerzo


CRÓNICA VALENCIA CF 4-0 NUMANCIA
Suma y sigue. El Valencia CF retomó el pulso a la liga sin haberse olvidado de la pelea por mantenerse en lo más alto de la clasificación. El Numancia fue esta vez la nueva víctima de los valencianistas, que pese a plantear un encuentro defensivo, acabó con cuatro goles en su portería. La enorme pegada de los ches, influenciada una vez más por un magistral David Villa, resolvió un partido en el que el Valencia no brilló por su superioridad práctica sobre los sorianos. A los goles del “Guaje” se sumaron Mata y un reaparecido Vicente.

El juego planteado por el conjunto de Sergio Kresic no mereció llevarse tan severo correctivo, ya que el Valencia jugó durante muchos minutos sin despeinarse y con una paciencia a veces agotadora. La diferencia la marcó David Villa, el delantero más en forma de Europa, que consiguió otro doblete para erigirse como máximo goleador de primera división con ocho tantos en siete partidos. Aunque muchos prefieran mirar hacia otro lado, David Villa bien merece postularse como pleno candidato al Balón de Oro.

La voracidad del goleador asturiano lo hace en estos momentos un jugador de primera línea. Eso debió pensar Emery cuando Villa conseguía el primero de la tarde nada más comenzar el partido. El “Guaje” cogió un rechace que rebotó en Morientes para definir sin que le temblaran las piernas ante el portero del conjunto soriano.

El Valencia trató de buscar el segundo tanto gracias a las internadas de Miguel por banda derecha. El lateral portugués volvió a recordar al carrilero ofensivo que fichó el club de Mestalla tres años atrás, y así lo demostró con hasta cuatro tiros a puerta. A Miguel le faltó la puntería que le sobró a Villa para marcar un gol válido que el polémico Megía Dávila se encargó de anular.

Sin pasar demasiados apuros en defensa, los valencianistas dominaron el ritmo del juego pero dieron la sensación de funcionar a un nivel por debajo del máximo que pueden dar. También el Numancia tiene culpa de esto, puesto que los de Kresic pretendieron encerrar todos los espacios posibles para dejar jugar al Valencia.

Tras el descanso, el Valencia volvió con una relajación que provocó incertidumbre en la atmosfera de Mestalla. El Numancia adelantó líneas para presionar la salida del balón y estuvo cerca del empate después de sacar tres córners consecutivos. Pero Renan solventó con nota la papeleta y cerró un nuevo partido con la portería a cero.

Cuando más evidente se hacía la necesidad de lograr el gol de la tranquilidad, una acción aislada de Villa en la banda acabó con el gol de Mata. La conexión asturiana volvió a funcionar esta vez con la colaboración de la defensa numantina, que prolongó el pase del “Guaje” a Mata para que este finalizara con un solo toque.

Entonces Emery decidió mover el banquillo, para dar descanso a Morientes con la salida de Vicente. El de Benicalap volvió a pisar Mestalla aunque no obtuvo demasiada presencia por banda izquierda. No obstante, Vicente demostró que está preparado para volver a jugar más minutos con un gol en el que fusiló a placer al meta soriano.

El frenesí de goles fue creciendo a medida que se consumían los minutos ante un Numancia que finalmente claudicaba ante el marcador. Pero a la goleada todavía quiso sumarse Villa con un segundo gol. El asturiano atrapó un pase medido de Fernandes para poner el cuatro con un remate acrobático. El centrocampista portugués volvió a cuajar un encuentro sólido junto a Albelda, toda una evolución a mejor paralela a la trayectoria del Valencia CF en esta temporada. Los próximos partidos con un calendario favorable son una gran oportunidad para seguir esta tendencia antes de que lleguen los rivales directos.