Mostrando entradas con la etiqueta Baraja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Baraja. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de febrero de 2009

Arriesgado juego para reencontrarse con la victoria


VALENCIA CF 3-2 ALMERÍA

El Valencia volvió a ganar un partido liguero después de las decepciones de semanas anteriores con un gol de Joaquín y un doblete de Villa. La inseguridad fue la protagonista hasta el pitido final debido a la incapacidad de los valencianistas para atar los tres puntos. El equipo fue de más a menos hasta acabar con el agua al cuello en el descuento y salvar la victoria en el último instante gracias a César.

El Almería, del recién llegado Hugo Sánchez a su banquillo, pudo haber prolongado la mala racha del Valencia con las pérdidas de balón de los valencianistas en el centro del campo. Negredo vio puerta con dos tantos que metieron a los almerienses en el partido y descolocaron al Valencia desde la defensa, poco contundente como en los últimos encuentros.

La vuelta de David Villa al equipo devolvió la efectividad en ataque y el Valencia volvió a firmar un inicio de partido arrollador en el que dominó al Almería como quiso. Los de Emery marcaron el primer gol en los primeros minutos, como viene siendo habitual. Joaquín superó a Diego Alves después de rematar una combinación que vino por banda izquierda, la que más peligro aportó desde un principio.

El gol del gaditano no bajó el ritmo de los valencianistas e imponían un monólogo futbolístico sobre los almerienses. El mejor fruto de ello fue un balón de Villa que acabó en el palo.

Pero todo el camino hecho por los de Unai Emery en la primera mitad, se vino abajo en la primera llegada del Almería a la portería de César. Un centro a la espalda de Maduro y Marchena lo cazó Negredo con un remate acrobático más característico de Cruyff. Con lo mínimo, los rojiblancos habían empatado un trabajado partido del Valencia.

Los blanquinegros quedaron descolocados tras ese gol inesperado de Negredo y ya no pudieron retomar el ritmo de juego que venían desplegando hasta entonces. Los de Hugo Sánchez empezaron a jugar y llevaron la intranquilidad e inexactitud a la escuadra valencianista.

Los sustos del Almería solo se los pudo espolsar el Valencia con un balón que Mata controló por banda izquierda al sorprender a la zaga almeriense. El asturiano se encaminó a portería pero fue derribado en un riguroso penalti cometido por Carlos García. David Villa se encargó de convertirlo en gol y mandar a los valencianistas al descanso con esa ventaja momentánea.

La reanudación de la segunda mitad no mejoró el panorama para Unai Emery, que veía como su equipo se encontraba a la expectativa de un Almería seguro de buscar el empate. Las constantes pérdidas de balón de Baraja y Fernandes en el centro del campo dieron al Almería unos magníficos contragolpes que erraron gracias a Maduro y Marchena.

Cuanto más próximo parecía el empate, llegó un contraataque del Valencia que culminó Villa con el tercer gol para tranquilizar a los de Mestalla. El delantero asturiano desaprovechó un tiro contra Alves, pero se rehizo en la jugada siguiente para disparar un potente tiro con su zurda que no pudo despejar el portero brasileño.

Sin embargo, el Almería contestó pronto y volvió a dejar al aire la fragilidad de la defensa blanquinegra. De nuevo, Negredo estaba detrás del error en el despeje de Marchena para recortar distancias con un remate de cabeza y la ayuda del larguero.

Con media hora por delante, los valencianistas decayeron al son que dictaba el Almería sin saber ganar la posesión del balón. Un Baraja en mínimos físicos dejó al Valencia sin capacidad de controlar el encuentro con los hombres de ataque. El dominio de los almerienses era cada vez más latente y el 3-3 parecía más próximo cada vez que pasaban los minutos. Patti tuvo en su bota izquierda las tablas en el marcador, pero César salvó la victoria valencianista con una gran parada en el último instante.

jueves, 22 de enero de 2009

Ni el Sevilla ni Undiano pueden con el Valencia


VALENCIA CF 3-2 SEVILLA FC
El Valencia se rehizo en un típico partido de copa lleno de alternativas y oportunidades donde el colegiado Undiano Mallenco se empeñó en eliminar al Valencia de la Copa del Rey. Baraja y Mata encarnaron la reacción valencianista con dos goles motivados por el orgullo después de sufrir el denigrante, vejatorio, lamentable y vergonzoso arbitraje que el colegiado navarro impuso en Mestalla.

El gol de Adriano dejó en evidencia una vez más el nivel del arbitraje español. El jugador brasileño colocaba por delante al Sevilla cuando se encontraba tres metros por detrás de la defensa. Luis Fabiano ya había empatado antes al aprovechar la frescura que dio Capel a los sevillistas en la segunda mitad. Todo el protagonismo arbitral que vendría después, dejaría en segundo plano el tempranero gol de Villa y su lesión.

El delantero asturiano formó parte del once inicial de Emery y a los cinco minutos de juego Villa ya había batido a Palop. Un intento de cesión de Adriano al portero valenciano lo cazó el Guaje haciendo gala de la picardía de los grandes delanteros. Palop achicó espacios para que el valencianista se quedara sin ángulo, pero Villa definió con un tiro cruzado.

Sin embargo, poco duró la alegría cuando instantes después de anotar el gol, Villa se resintió de los problemas musculares que le apartaron de San Mamés el pasado domingo. Morientes tuvo que ejercer de sustituto de urgencia para la delantera pese a estar aquejado del hombro, que no le permitía maniobrar y moverse con facilidad.

Los blanquinegros se apoderaron del control del juego ante un Sevilla irreconocible. Guaita estuvo inédito durante el primer tiempo y los tiros lejanos de Luis Fabiano fueron trabajo fácil para el de Picassent.

La conexión entre Silva y Vicente fue la clave para que cada aproximación al área de Palop diera sensación de peligro. El extremo de Benicalap hizo la vida imposible a Mosquera, que actuaba de improvisado lateral derecho para parar los quiebros del valenciano y del canario.

Pero el panorama cambió de forma radical tras el descanso. Manolo Jiménez quitó a Jesús Navas para colocar a Capel a pierna cambiada. El sevillano cambió el signo del encuentro y llevó a Moretti por la calle de la amargura. Los sevillistas empezaron a acercarse con una rapidez demasiado peligrosa.

Guaita salvó a los blanquinegros con dos paradas excepcionales en las que era difícil reaccionar, pero falló de nuevo por alto al querer despejar un balón con los puños. Allí apareció antes la cabeza de Luis Fabiano, que aprovechó la pasividad de Albelda y Maduro para empatar el encuentro.

El Valencia desapareció de forma alarmante del partido. Silva se quedó fuera del juego ofensivo del Valencia y el equipo lo acusó en exceso. El Sevilla embestía con furia gracias a la velocidad de Capel y el oportunismo de Luis Fabiano y Renato.

De esta forma llegó el gol de la discordia. El asistente de Undiano Mallenco y el propio colegiado hicieron la vista gorda a un clarísimo y excesivamente evidente fuera de juego de Renato. El brasileño se encontraba muy por delante de la línea defensiva cuando Albiol derribó a Luis Fabiano en la frontal del área y recibió el balón para chutar a la red. El Sevilla se adelantaba ante la incredulidad de todos los valencianistas.

Este golpe perverso dirigido por Undiano dejó al Valencia noqueado y sin reacción. La identidad de los valencianistas se había esfumado y el Sevilla campaba a sus anchas para poder sentenciar la eliminatoria.

Sin embargo, Emery no se arrugó y sacó a Edu y Mata para refrescar el ataque. Los dos cambios revolucionaron el choque y devolvieron el espíritu copero al Valencia. En cinco minutos mágicos, los valencianistas pegaron el último zarpazo en la recta final y obtuvieron su recompensa con dos merecidos tantos.

Baraja después de que no se señalara un penalti a Morientes, y Mata justo después, volvieron a poner al Valencia por delante del marcador ante la defenestración final de los sevillanos. El jugador asturiano puso el tercer gol decisivo que permite viajar al Sánchez Pizjuán con posibilidades de luchar por las semifinales.

domingo, 11 de enero de 2009

Derbi de locura


VALENCIA CF 3-3 VILLARREAL CF
Reparto de puntos en un derbi de locura entre Valencia y Villarreal que fue un homenaje al fútbol de ataque durante noventa minutos de fútbol intenso, eléctrico y de calidad en el que puede ser el mejor partido disputado de esta liga. Los delanteros y los porteros de ambos equipos brillaron con destellos de fútbol mágico y paradas asombrosas. El espectáculo de tensión que desplegaron Emery y Pellegrini pasará a la memoria de los aficionados al fútbol como uno de los encuentros más vistosos de los derbis entre valencianos y castellonenses.

El Valencia se adelantó con dos goles en los primeros diez minutos y arrasó al Villarreal hasta que este se repuso de las ocasiones falladas para aprovechar el desconcierto de la defensa blanquinegra por las lesiones de Moretti y Albiol. Un penalti dudoso de Joaquín sobre Capdevila dio al Villarreal la forma de sacar un punto de Mestalla cuando más estaba sufriendo por la presión de la afición valencianista.

La detonadora primera mitad despertó sin tiempo para plantearse la extraña decisión de Emery de jugar con Albelda de lateral derecho. Con un minuto de juego transcurrido, Baraja golpeó primero con un remate de cabeza tras una jugada de córner ensayada. La pizarra que ensayaron el día anterior salió a la perfección además de unirse al habitual oleada de ataque que el Valencia destapa en los primeros minutos.

El Villarreal lejos de venirse abajo luchó por el empate con dos claras oportunidades. Primero Renan se lució un balón colgado de Ibagaza y más tarde el palo salvó al Valencia de un remate de Gonzalo Rodríguez. Sin embargo, el fútbol y la pegada estaban anoche con el Valencia y se comprobó en el segundo gol. Albelda como improvisado lateral derecho puso un balón rompedor a la espalda de la defensa grogueta. Villa capturó el pase, dejó sentado a su marcador y fusiló a Diego López

Los valencianistas estaban dando una lección de fútbol por segunda semana consecutiva en Mestalla, y construían una memorable derbi valenciano en el que se sucedían las ocasiones en ambas áreas.

El Villarreal se lanzó arriba con su habitual juego de toque que desconcertaba a la defensa valencianistas, pero los contraataques de Emery eran sentenciadores para acabar con las esperanzas del equipo del Madrigal.

Así pues, el brasileño Renan demostró la seguridad en los balones por alto y cuando este fallo en una salida, ahí estaba Marchena para sacar el balón debajo de los palos. Arriba la magia era cosa de Silva con sus eléctricos contraataques. El canario puso poner el tercer gol con un tiro que acabó en el larguero y Mata también estuvo muy cerca si no hubiera sido por la cepa del palo que repelió su remate.

Solo en la prolongación, el Villarreal vio puerta gracias a Fuentes, que había entrado por la lesión de Gonzalo Rodríguez. El argentino aprovechó su libertad de marcaje en un córner para marcar a puerta vacía sin la oposición de ningún valencianista.

Tras la reanudación, el partido cobró un tono más sosegado y el ritmo de juego bajó con el objetivo de los valencianistas de controlar más la posesión. Los de Pellegrini salieron con el ánimo de conseguir el empate por la vía rápida, pero Cazorla falló la ocasión que tuvo en sus pies.

Unai Emery siguió modificando la lógica táctica con los cambios de Maduro para jugar de central y pasar a Marchena al medio del campo. Pero el técnico vasco tuvo que cambiar a Moretti y Albiol debido a sus respectivas lesiones. Albelda lo mantuvo como lateral derecho pese a que la lesión del lateral italiano obligó a entrar en juego a Del Horno.

La tregua marcada por los dos equipos quedó rota cuando Villa perdonó la sentencia en un remate que se fue alto. Así pues, el Villarreal respondió con estupendas combinaciones que acabaron en un uno contra uno de Cazorla con Renan. Pero el brasileño resolvió de manera extraordinaria. Al instante, el portero valencianista tuvo que intervenir en otro mano a mano con Llorente. En esta ocasión el delantero vasco aprovechó el rechace para fusilar a la red.

Sin embargo, los valencianistas contestaron enseguida con un córner que remató Edu a la red. De nuevo, el Valencia sacaba petróleo en balón parado como ya había hecho en el primer gol.

La alegría de los blanquinegros no duró en exceso, ya que Medina Cantalejo se encargó de quitarle la alegría al Valencia al pitar un penalti de Joaquín sobre Capdevila que no existió. Rossi se encargó de transformar la pena máxima y puso las tablas en un marcador que no se movería pese a los intentos de Mata y Villa sobre la portería de Diego López.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Tropiezo con la misma piedra


REAL MADRID 1-0 VALENCIA CF
El Real Madrid ganó de nuevo la partida al Valencia en el Santiago Bernabeú por segunda vez esta temporada. La revancha por la Supercopa de España quedó frustrada desde el comienzo del encuentro con el solitario gol de Higuaín. La arriesgada defensa adelantada de Emery fue una tentación para que Robben volviera a destrozar al Valencia por banda. El holandés volvió a ser decisivo para empujar a los madridistas y suya fue la jugada y el pase de gol al delantero argentino.


Los valencianistas no renunciaron al empate y se hicieron dueños del balón tras el descanso. Pero cuando el empate más cerca estaba llegó la expulsión de Marchena por doble amarilla y las sustituciones incomprensibles de Emery que cortaron las alas al equipo. Maduro tuvo que cumplir la papeleta de parar inocentemente a su compatriota Robben y la salida de Silva por Baraja dejó al Valencia sin cerebro. Los valencianistas resistieron un resultado que se hace corto con las ocasiones desperdiciadas por ambos equipos.


El Valencia saltó al Santiago Bernabeú decidido a conseguir la victoria como si de Mestalla se tratase, y enseguida se dio de bruces con la realidad de un equipo que quería recuperar el cariño de su casa. La alegría táctica de Emery con la defensa adelantada, como ya jugó en el Camp Nou y contra Saint Etienne, se topó con la pegada del Madrid.


Robben recibió el balón en la derecha y se deshizo con una facilidad insultante de Del Horno para internarse hasta al área. Allí encontró a Higuaín, conectó el pase con un certero tiro cercano al palo largo de Renan.


El Valencia quedó desfigurado tras el gol, que no entraba en los planes de nadie, y milagrosamente no acabó goleado en la primera media hora de encuentro. Van der Vaart con un tiro al palo, y Robben en dos ocasiones, tuvieron el gol cantado en sus botas. El extremo holandés volvía a ser un incordio ante Del Horno, que era un juguete en manos del madridista.


Solo en la recta final de la primera parte el Valencia se repuso y empezó a ganar la partida en el medio del campo con Baraja. El vallisoletano mantenía la dirección del juego valencianista y así llegaron las ocasiones de empatar al Real Madrid. Villa lanzó a las nubes un remate en el que Casillas ya estaba en el suelo y más tarde, fue el meta madridista quien le ganó la partida en el uno a uno al asturiano.


Tal fue el dominio que fue adquiriendo el Valencia que ya en la segunda mitad llegaron momentos de acoso y derribo sobre la portería de Casillas. Tanto Fernandes como David Villa hicieron trabajar al portero del Madrid, pero la falta de acierto no daba premio a la voluntad valencianista.


Pero el Real Madrid pudo respirar gracias a la actuación de Unai Emery en los cambios, donde quitó al Valencia los principales argumentos que mantenían al equipo cerca del empate. La inclusión de Silva en el equipo dejó a Baraja en el banquillo y los valencianistas se quedaron con el peso que el Pipo ejercía sobre la medular del campo. El canario, sin embargo, no apareció como el revulsivo que se le esperaba y más tarde quedaría influenciado por la expulsión de Marchena.


El central andaluz se vio obligado a provocar su segunda tarjeta amarilla ante un contraataque de Guti, y dejó al equipo de Emery a merced de lo que el descontrol táctico de Juande Ramos pudiera hacer con el Valencia. Villa, Joaquín y Mata se quedaron aislados en un ataque que vivía de los córners que sacaba por bandas.


Como motivo de precaución, el técnico vasco sacó a Del Horno del peligro de Robben pero colocó a Maduro de forma incomprensiva. El mediocentro holandés volvió a verse fuera de sitio y fue superado por todos los lados por su compatriota Robben. Solo la precisión puntual de Albiol y Miguel evitaron que la autopista de Robben por banda izquierda llegara a generar más goles.

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Pipo al rescate

VALENCIA CF 3-2 REAL BETIS
Rubén Baraja salvó al Valencia tres valiosos puntos que parecían perdidos después de que el Betis lograra empatar el partido. En un encuentro loco, los valencianistas desperdiciaron una renta de dos goles y permitieron que los beticos reaccionaran hasta poner al Valencia contra las cuerdas. Lo que se preveía como una cómoda victoria blanquinegra con los goles de Villa y Mata, se convirtió en un recuerdo vivo de los anteriores partidos contra Racing y Sporting.

La lesión de Edu, que se vio obligado a retirarse por un pinchazo muscular, fue el punto de inflexión en el juego valencianista. El brasileño era el mejor jugador del Valencia hasta el momento de su lesión. De sus pies salieron los dos primeros goles, y la fluidez que daba a la salida de balón del Valencia hacía que el Betis estuviera desaparecido. Alexis, que también tuvo que ser cambiado por molestias físicas antes de los goles verdiblancos, y Mata, con un golpe en la rodilla, completan una larga lista de bajas para los próximos partidos.

Unai Emery finalmente se decidió por jugar con el trivote en Mestalla y la seriedad que el equipo da fuera de casa también se trasladó a Mestalla durante la primera parte. El gran ritmo que los valencianistas marcaron desde el inicio no dio aliento a los hombres de Chaparro.

En las primeras llegadas de los blanquinegros, Villa marcó el primer tanto tras una gran combinación en banda izquierda que finalizó con el pase de Edu al asturiano. El Guaje fusiló a Casto en un gol muy similar al fabricado ya en Trondheim, en el que el brasileño participó de la misma forma.

Edu fue adueñándose poco a poco del centro del campo y todos los ataques del Valencia pasaban por sus botas. El centrocampista fue también el que firmó un magistral pase a la espalda de la defensa para el desmarque de Mata. El delantero controló en la frontal y resolvió ante dos defensas del Betis con un potente disparo que acabó en la red de Casto.

Pero cuando mejor estaba el Valencia sobre el terreno de juego, llegó la peor noticia que podía darse. Edu no pudo continuar aquejado de un pinchazo muscular en el muslo y al borde del descanso fue sustituido por Manuel Fernandes. La baja del brasileño la acusó el equipo de manera alarmante y el Betis empezó a aparecer en el área de Renan.

Tras el descanso, la ausencia de Edu se incrementó hasta el límite de que la organización táctica del equipo se desmontara totalmente. El equipo se dividió en dos y el Betis comenzó una oleada de contraataques que dejaban a la zaga valencianista en cuadro y a los delanteros aislados.

Así fue como Juanma recortó distancias al aprovechar un fallo defensivo de Miguel y batir a Renan por el palo corto. Pocos minutos después, la tragedia que se mascaba se hizo realidad cuando el lateral portugués provocó la cumbre del despropósito del Valencia. Miguel quitó de las manos un balón seguro para Renan para que acto seguido Marchena arrollara a Sergio García dentro del área, antes de que el delantero chutara a la red.

Fernández Borbalán no dudo en expulsar al capitán valencianista, que no podrá jugar contra el Barcelona, y permitió que Emaná pusiera el empate en el marcador. El jugador revelación de la liga no celebró su tanto por respeto al Valencia, donde ya estuvo jugando en categorías inferiores.

Sin embargo, el Valencia supo rehacerse desde atrás y supo remontar con el gol de Baraja. Un libre directo sacado por Fernandes llegó a la cabeza del Pipo, que se adelantó a la defensa verdiblanca. El gol de Baraja rompió las alas del Betis, aunque siguieron acosando a la defensa blanquinegra, pero el conjunto valencianista aguantó la ventaja mínima con más corazón que cabeza.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Vendetta en el frío nórdico

ROSENBORG BK 0-4 VALENCIA CF
El Valencia conquistó la helada ciudad de Trondheim con una goleada que permite sacarse la espinita del doble enfrentamiento contra el Rosenborg de la temporada pasada. Los valencianistas devolvieron en un partido a los noruegos, los cuatros goles que el Rosenborg hizo al Valencia en dos encuentros el pasado año.

Los jugadores de Emery cuajaron un completo partido en una victoria casi obligada para evitar complicaciones en la clasificación. Pablo Hernández pegó un golpe encima de la mesa y se convirtió en el jugador más desequilibrante para los blanquinegros, especialmente durante la segunda mitad cuando cayó en la banda izquierda. Un gol en una magnífica jugada personal permitió al valencianista sentenciar el partido antes de que Baraja y Joaquín cerraran la goleada.

El partido en Trondheim acabó por confirmar que el trivote de Emery es la mejor solución para que el centro del campo funcione. La conjunción de Albelda con la creatividad de Fernandes y Edu o Baraja es la mejor solución para darle al equipo un equilibrio que, ante el Rosenborg, agradeció desde un inicio con el control del balón.

El frío, con temperaturas cercanas a los cero grados, parecía ser el peor enemigo para que el Valencia resistiera contra los noruegos. Pero las incorporaciones de Mata y Pablo por banda funcionaban, y una combinación entre Morientes y Edu acabó con el gol de Mata a asistencia del brasileño. El remate forzado del asturiano pegó en el palo y la mano del meta del Rosenborg ayudó a que el Valencia golpeara primero.

Sin embargo, la reacción del conjunto nórdico no se materializó en ocasiones, gracias a la excelente actuación de Marchena en la zaga, que vuelve a su mejor nivel tras la lesión. Los noruegos lograron mantener al Valencia en su parcela, pero el peligro llegó todavía en los pies de los valencianistas, aunque el fuera de juego impidió que llegaran más goles.

En la segunda mitad, Emery retiró a Mata, aquejado de una sobrecarga. Pablo se situó en banda izquierda y se convirtió en la sensación del encuentro con el mal de cabeza que creó al polémico Lago y sus compañeros de defensa.

Los noruegos trataron de alcanzar el empate con balones colgados al área ya que la corta ventaja del Valencia daba alas al Rosenborg. La poca pegada de Konan y Pelu no fue un problema grave para la defensa valencianista, que se mantuvo con un buen nivel con un Del Horno espoleado por la llegada de Thiago Carleto.

Pablo Hernández acabó por cortar los aires optimistas del Rosenborg con un golazo que lo consagra como un jugador más que útil para Unai Emery. El valenciano recibió el balón por banda izquierda, y esprintó hasta la línea de fondo para después librarse de dos marcadores y poner el balón en la red a mitad de caída.

Emery cambió entonces de planes, y abortó el cambio de Villa para que entrara Maduro. El holandés está contando con más minutos de los que le había anunciado el propio técnico vasco, y estuvo presente en los goles de Baraja y Joaquín que cerraron un partido casi redondo.

La pizarra por fin dio sus frutos en el tercer gol, cuando en un córner, y tras fallo en el remate de Del Horno, Rubén Baraja resolvió con un disparo seco desde su zurda. Pocos minutos después, Morientes regaló el cuarto a Joaquín antes de que el árbitro pusiera fin a un partido que deja muy cerca la clasificación para la siguiente ronda.